Ciudad de México a 10 de Julio del 2026.- Con la finalidad de reactivar los flujos de intercambio económico en la región, robustecer la cooperación multilateral y superar el distanciamiento diplomático derivado de las tensiones institucionales del pasado reciente, se emitió un posicionamiento clave desde el centro del país. Durante el desarrollo de su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó su beneplácito ante las declaraciones vertidas por la dirigente del partido Fuerza Popular de Perú, Keiko Fujimori, quien manifestó públicamente el interés de su fuerza política por normalizar los lazos bilaterales.
La jefa del Ejecutivo federal fue categórica al precisar que la administración de la llamada "Cuarta Transformación" no propició de origen la fractura de los canales oficiales de comunicación entre ambas naciones, deslindando al Estado mexicano de una postura de aislamiento internacional. Sheinbaum Pardo recordó que la política exterior mexicana históricamente se ha caracterizado por mantener un esquema de puertas abiertas, privilegiando los vínculos culturales, comerciales y de hermandad que unen a los pueblos de América Latina por encima de los relevos en los regímenes gubernamentales o de las divergencias partidistas.
En su intervención, la mandataria reafirmó que la conducción diplomática de su gobierno se apega de forma irrestricta a los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos y no intervención en asuntos internos de otras naciones. No obstante, subrayó que estas directrices no representan un obstáculo para ejercer una diplomacia proactiva que salvaguarde los intereses de los sectores productivos nacionales. En este contexto, instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a mantenerse receptiva ante las vías institucionales conducentes para dar seguimiento a cualquier aproximación formalizada por los canales diplomáticos.
El pronunciamiento abre la posibilidad de regularizar el estatus de las representaciones diplomáticas en ambas capitales y destrabar la agenda de la Alianza del Pacífico, mecanismo comercial que sufrió una parálisis operativa debido a los choques ideológicos previos. La administración federal ratificó que el restablecimiento de los puentes económicos y políticos con Lima se desahogará bajo un marco de absoluto respeto mutuo, priorizando esquemas de facilitación aduanera y turística que impacten positivamente en los indicadores económicos del sector exterior de la República.