Ciudad de México a 01 de Julio del 2026.- Con la finalidad de brindar certidumbre jurídica a los mercados globales, consolidar las inversiones extranjeras en territorio nacional y blindar el dinamismo de las cadenas productivas de Norteamérica, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, descartó de manera categórica cualquier escenario que implique la salida de Estados Unidos o de algún otro socio del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Al compartir el balance de las recientes conversaciones de alto nivel sostenidas con las autoridades comerciales de Washington y Ottawa, el funcionario federal trajo calma al sector empresarial al confirmar que el acuerdo trilateral se mantiene firme en sus operaciones.
El titular de la política económica del país puntualizó que, bajo las condiciones políticas actuales, el Gobierno de los Estados Unidos no se encuentra en posición de extender de forma automática la vigencia del tratado comercial por un periodo plano de 16 años. Ante esta postura técnica, las tres naciones de la región acordaron formalmente continuar bajo el esquema institucionalizado de revisiones anuales periódicas, un mecanismo de supervisión que se prolongará de manera estructurada a lo largo de la próxima década para ajustar los marcos regulatorios comunes.
Ebrard Casaubón enfatizó que el hecho de mantener evaluaciones calendarizadas año con año no representa un factor de inestabilidad ni altera las reglas del juego vigentes para las operaciones de importación y exportación en las aduanas de la región. Asimismo, el secretario informó que la delegación mexicana ya se encuentra alistando la estrategia técnica para la próxima mesa de negociación formal con su contraparte estadounidense, la cual se desahogará el próximo 20 de julio con el objetivo de avanzar en la resolución de los temas arancelarios y de normatividad de origen que permanecen en la agenda pendiente.
La Secretaría de Economía remarcó que la meta prioritaria de la administración federal es desahogar y resolver de manera progresiva el mayor número de controversias técnicas en cada ciclo anual, evitando de esta forma que las diferencias interpretativas se acumulen y generen un clima de desconfianza para los corporativos instalados en la frontera. Con este posicionamiento institucional, las autoridades mexicanas ratifican que el T-MEC continuará operando como el principal motor de competitividad y desarrollo industrial del continente de cara a las complejidades del comercio global.