Mexicali, B.C., a 08 de Julio del 2026.- Con la finalidad de frenar las descalificaciones basadas en roles de género, blindar el debate público institucional y exigir el debido respeto a la investidura del Poder Ejecutivo del Estado, la dirigencia oficial del partido oficialista fijó una postura enérgica. La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Baja California, Rosina del Villar Casas, condenó de forma tajante las recientes expresiones vertidas por la legisladora panista Alejandrina Corral, calificándolas como un acto evidente de violencia política en razón de género dirigido a menoscabar la integridad y trayectoria de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda a través de señalamientos enfocados en su vida personal.

La líder del partido guinda puntualizó que la fijación de las cúpulas de Acción Nacional por intentar reducir la capacidad ejecutiva, el liderazgo político y la autonomía de una gobernante a su entorno de relaciones sentimentales no representa un hecho aislado dentro de la dinámica parlamentaria. Por el contrario, sentenció que este comportamiento constituye el reflejo de la ideología de una fuerza política de corte conservador que históricamente ha mostrado resistencia ante el empoderamiento y la participación activa de las mujeres en los puestos de toma de decisiones de la vida pública.

Del Villar Casas aprovechó el posicionamiento para hacer un recuento del desempeño del panismo durante su gestión gubernamental en el estado, afirmando que las conductas actuales son congruentes con el régimen de 30 años que precedió a la alternancia. La presidenta estatal de Morena recordó que los cuadros de dicha militancia operaron sistemáticamente para contener las agendas de libertades civiles, bloqueando el matrimonio igualitario e intentando imponer directrices de moralidad desde los aparatos burocráticos, situaciones que, a su juicio, terminaron por mermar la simpatía social hacia dicho partido.

Finalmente, la dirigencia de Morena atribuyó la actual correlación de fuerzas y la pérdida de espacios de representación de la oposición a un castigo directo emitido por la ciudadanía en las urnas electorales debido a la persistencia de discursos discriminatorios. Al aseverar que la oposición carece de propuestas técnicas viables y de autoridad moral para debatir el rumbo económico y social de Baja California, Rosina del Villar advirtió que el movimiento que encabeza no tolerará campañas de difamación personal ni actitudes machistas en los espacios deliberativos, ratificando su compromiso de defender los derechos políticos de las mujeres en la entidad.