Ciudad de México a 30 de Junio del 2026.- Con la finalidad de salvaguardar la estabilidad macroeconómica del país, consolidar las cadenas de suministro regionales y refrendar la posición estratégica de la nación en los mercados internacionales, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió de manera categórica la vigencia y los alcances del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La mandataria federal precisó que el acuerdo comercial trilateral genera ventajas competitivas recíprocas y beneficios equitativos para las tres naciones socias, esto en la antesala de una serie de reuniones de alto nivel programadas para evaluar el desempeño del marco regulatorio común.
La jefa del Ejecutivo subrayó que el instrumento jurídico y comercial ha funcionado como un catalizador fundamental para robustecer el desarrollo industrial, la transferencia tecnológica y la creación de empleos calificados en la franja norteamericana. Ante los próximos encuentros bilaterales y trilaterales donde se desahogarán agendas de supervisión comercial, Sheinbaum Pardo expresó su plena confianza en que los canales de la diplomacia económica se mantendrán sobre una ruta constructiva, priorizando el respeto a las soberanías nacionales y el crecimiento sustentable compartido.
Las autoridades mexicanas enfatizaron que el dinamismo de los flujos de exportación e importación entre los tres países demuestra que la integración regional es un factor de resistencia frente a las complejidades geopolíticas globales. El equipo económico del Gobierno Federal mantendrá una participación activa en las mesas técnicas de trabajo para asegurar que las normativas del tratado continúen impulsando la atracción de inversión extranjera directa, fomentando la certidumbre jurídica para las empresas instaladas en territorio nacional y protegiendo los derechos laborales en el sector productivo.
Con este posicionamiento institucional, la administración mexicana busca blindar los pilares del comercio exterior ante los procesos de revisión ordinaria estipulados en el propio acuerdo. El Gobierno de la República reiteró su disposición de mantener un diálogo abierto, fluido y constructivo con sus contrapartes de Washington y Ottawa, garantizando que el T-MEC se consolide como la plataforma de integración económica más dinámica del hemisferio.